Tormenta

El viento sopla más fuerte al paso de las hojas del libro que aun no he escrito. Ellas lo incitan y hacen que se enfade y se enfríe. Viento de tormenta. Las nubes de humo se van oscureciendo sobre mi cabeza. Hemos provocado una tormenta.
Me levanto antes que el sol que hoy no saldrá. Mis dedos apuntan verticalmente hacia el suelo, y llueve detrás de mis dedos mientras acaricio el paisaje suave e infinito que provoca rayos eléctricos en el horizonte. La Naturaleza, que volaba alto, vino a mi casa, o yo fui a la suya; no lo recuerdo. Sólo recuerdo lo lejano lejanísimo que me vino a visitar la otra mañana oscura. En una décima de segundo estalla el rayo que me ciega y el agua salvaje se derrama y me empapa por completo, y arrasa con todo, y me deja otra vez las hojas vacías. Detrás de la tormenta viene la calma. Se oye tan lejos el trueno que parece de otra vida; pero es el mío. Lo he provocado yo.

24 comentarios:

Malena dijo...

Todas las fuerzas de la naturaleza están en tí.Arrasas con el viento. Ensordeces con el trueno pero al final, después de ese sol que no saldrá, llegará la calma y las hojas del libro se irán llenando de miles de ideas que nacieron en la tormenta.Me ha encantado. Besos.

Belén dijo...

Si eres capaz de provocar una tormenta, eres mas o menos dios...

Seguramente lo serás mi anti...

Besos!!!!!!

EUCHY dijo...

Nada más cierto que después de la tormenta viene la calma..

Besos

Guillo dijo...

El viento parece el mismo que sopla al escribir las publicaciones del blog, quizás el rayo también solo que en vez de papel lo haces de manera electrónica.
Hermosa imagen, ese rayo se siente cerca. ¿Retumba el monitor?

Saludos cruzando la mar

Kt. dijo...

Cariño, somos dueños y partícipes de nuestras tormentas y por tanto debemos asumirlas con toda responsabilidad, al final del camino que tal vez sea tortuoso, te quedará la satisfacción que afrontando las adversidades has saldado el daño que pudo hacer la taromenta que creaste.

¿Mi Anti se me está haciendo valiente? Dime que sí!

Besos (TQM)

calma dijo...

Me encantan las tormentas, son un espectáculo impresionante. También las del alma.
Besos

Alexis dijo...

poder controlar las tormentas y hasta disfrutar de ellas te hace grande...luego llegara el descanso del guerrero..

El antifaz dijo...

MALENA: En China hubo una tormenta que no me dejó dormir en toda la noche. Eran los alrededores del tifón que entró por el sur el verano pasado. Desde el piso 18 no se veía el suelo. Desde entonces me han caido varias. Pero esa me marcó. Besos.

BELEN: ¿y quién no es capaz de provocar una tormenta? Tú lo eres. Recuerda un poco y verás. Besos.

EUCHY: Te echaba de menos. A veces, después de la tormenta, viene otra. Cosas que pasan. Yo compré un barco pirata que las vence. ¿lo recuerdas? Besos.

GUILLO: Retumba mi cabeza buscando las letras que no encuentro, y a veces buscando el tiempo para que la cabeza deje de mover los engranajes de la vida escalofriante que llevamos. El que retumba, el que truena, el que lanza luces cegadoras (contra mí mismo), soy yo. También te echaba de menos.
Saludos de vuelta.

Kt: No me estoy haciendo valiente. Soy cobarde como cualquiera, supongo; soy más viejo que mi abuelo y más niño que mi hijo. Es decir, nada. Así que no sé donde está el camino. Pero para provocar tormentas me pinto yo solito. Gracias. Besos.

CALMA: Eres tú a quién buscaba aquella mañana. Pero no llegaste hasta un rato después. De todas formas nunca te quedas conmigo todo el rato que yo quiero. Calma, a tu forma, también atormentas (tu nombre). Besos.

ALEXIS: Gracias por el comentario. Suerte tú también en tu lucha, guerrero. Saludos.

Lady Ka dijo...

todo llega... y a vos tambien te va a llegar esa calma que tanto necesitas!
te mando un beso enorme...

mi despertar dijo...

Profundo hermoso,muy tuyo tiene tu estilo

Kt. dijo...

¿Puede un cobarde crear una tormenta?
Uhmmm no me lo creo!

Eres valiente, como todos supongo, no hay porque serlo siempre. Besos.

Que pases un feliz fin de semana.

enciclopedista invisible dijo...

El hombre eléctrico

calma dijo...

Pues pica en mi puerta... tal vez me encuentres, mejor dicho, seguro que me encuentras... y en este blog desde donde escribo, tal vez me conozcas mejor.(calma persona)

Elisa dijo...

La belleza de una tormenta es simple, estriba en la caprichosa forma del rayo y el sorprendente fondo musical del trueno. Forma y fondo...básicos en cualquier composición. ¡Desencada otra tormenta! Esperamos tu libro.

Un beso

El antifaz dijo...

LADY KA: Gracias por el beso. Ya no espero la calma; ella jugó muchas veces conmigo cuando era niño y nunca me dejó ganar. Ahora prefiero las tormentas, el desorden, los diablos, la música con intención, y los comentarios vuestros. Besos.

MUCHA: Tus visitas en mi casa son el momento en que se abren las flores más bonitas. No perder el estilo es una de mis pretensiones. No perderte de vista es una de mis alegrías. Gracias. Besos.

Kt: Dice un cantante andaluz que escribe con más corazón que filosofía y con más pasión que sabiduría que "el valiente ha sido valiente hasta que el cobarde ha querido". Ya sabes lo que soy. un beso.

ENCICLOPEDISTA INVSIBLE: La electricidad es energía al fin y al cabo. ¿puedo hacer más preguntas a tus libros caprichosos? Un beso.

CALMA: De las miles de tareas pendientes que tengo, una es la de engancharme a tu blog, en donde escribes. Sabes que el día que empiece no acabo. Y no buscaré la calma; puede que inyecte tormentas en tu casa. Quien sabe. Gracias. Lo haré. Un beso.

ELISA: Sabes que no encontré una melodía acorde con este cortísimo post que decorase la tormenta. Mucho más dificil es encontrar la sintonía del libro que anda perdido aqui dentro: en la cabeza, en el corazón... en mi alma inquieta... Un beso.

manuel-tuccitano dijo...

Menuda tormenta pasó por aqui, y por mi cabeza...pero no una tormenta de ideas sino de las de malaleche...que los rayos y los truenos no hay quié se concentre...pero a mi me encantan las tormentas son tristemente románticas...Un abrazo...

El antifaz dijo...

MANUEL: Joder macho nos hemos cruzao. No es igual una tormenta de ideas, que las ideas que te atormentan. ¿soy un romantico? Mejor pregunto en otro sitio. Abrazos río abajo.

Calle Quimera dijo...

Preguntabas si eres un romántico, y yo te diría que sí. Alguien que navaga en un barco pirata y que provoca tormentas de las que él mismo es epicentro (porque llegan incluso a rozar el seísmo), ¿no va a ser romántico? ¿hay algo que entre más en sus límtes que el disfrute ante una fragorosa tormenta? Porque al final, hasta se difruta morbosamente sumergido en ella..

Tras la tormenta viene la calma.. Y si no podemos soportar esa calma, ya procuraremos disparar otra tormenta..

Besos, Antifaz.

El antifaz dijo...

CALLE QUIMERA: ¿quién no ha imaginado de pequeño que es un futbolista de los mejores, o el conductor de una nave espacial, o yo que sé qué cosa? Esto para mí no es nuevo; solo que ultimamente lo disfruto más. Antes tenía un sueño y me lo creía. Ahora que ya soy mayor: tengo un sueño, lo escribo, y me lo creo.
Gracias. Un beso.

enciclopedista invisible dijo...

Claro que puedes hacer más preguntas ... tú y todos tus invitados de esta maravillosa página que tienes ... que se les ve buena gente!!

Besos

(...que nadie se anima, temerán?)

calma dijo...

Puedes empezar a disparar cuando quieras. Es un campo libre, un poco húmedo,y por tanto bastante verde. Haz primero tus mil cosas,con calma, y cuando gustes... ya sabes.
Un beso

calma dijo...

Se puede tener calma y de vez en cuando arrebato. Es lo que encontrarás en mis letras siempre.
Gracias por visita. Te enlazo.
Beso

almudena dijo...

Tormenta...tormenta en la que vivo

Besos

El antifaz dijo...

ENCICLOPEDISTA INVISIBLE: Puede que sí; que tengan miedo a que tus libros sepan más de ellos que ellos mismos. A mí me funcionó.
Pienso en la siguiente pregunta....
Besos.

CALMA: Gracias por el enlace. Sigo yendo a tu tierra. Besos.

ALMUDENA: Es tu tierra la misma que la mía... a las dos me refiero. Las tormentas cuando uno las provoca, vive dentro de ellas sin miedo y sin frío; cuando te caen sin que tú las llames, es peor. Un beso.