Política sentimental

Que uno gane o pierda no parece que sea lo más importante, hablando de política, y de cualquier otra cosa. Si miramos dentro de nosotros, si nos ponemos en frente del espejo – el que no miente – parece que aceptar una derrota no es tan sencillo, pero nos ponemos el antifaz de que, de alguna manera, hemos ganado. Después de haber soñado con las glorias del triunfo, con los laureles de la inmortalidad, los resultados de la batalla nos dejaron más heridas sangrando que al que luchaba con nosotros (o contra nosotros). Ganar es algo en lo que iba nuestra vida en papeles de hipoteca; no tuvimos en cuenta el amargo que al perdedor tiñe de pura pérdida. Y cuando la realidad de la victoria ajena nos empapa de decepción, pensamos que perdimos el mundo entero, porque por él estábamos apostando. La bandera victoriosa se pasea por la calle haciendo el ruido suficiente para que todos los perdedores se enteren de quien ganó. Parece que has ganado más si ves la cara de tu enemigo derrotado. ¿Qué tiene esto de ganar que nos hipnotiza hasta creernos poseedores de verdades absolutas? Zumban las abejas en los oídos de la huida derrotada y sin energías; que nos hacen pensar que no merece la pena tanto esfuerzo para, por ejemplo, una simple alcaldía.
“Tanto esfuerzo tirado a la basura en poco tiempo. No puedo más. Si me retiro ahora, descansaré. Zumban otra vez en los oídos las abejas. Bañado en sudor innecesario. Ñoño me siento, es decir, caduco, apocado. Tonto de mí, que pensaba que hacer política era andar sobre caminos allanados. Kilómetros recorridos por miles de plazas. Huidas disfrazadas de retiradas a tiempo. Ñoño me siento. Y aunque la derrota me ahoga y me seca la boca, y me retira las palabras que tanto me dieron en otro tiempo, no me rindo por perder una batalla, que continúa la guerra. Kilos perdidos de mi cuerpo y regalados a otros que ganaron el alimento de mi bandera. Voy a renovar mis votos – nunca mejor dicho – y voy a seguir en la lucha. Que no hay pérdida que me ate ni energía que yo no invoque para luchar por lo que quiero.”

7 comentarios:

Kt. dijo...

La política, la política!
Si tanto preocupa la derrota ¿Debo pensar que es porque duele no poder hacer lo que me propuse para mi pueblo o me duele lo que no voy a poder quitarle a mi pueblo para satisfacer mi ego?...

Uhmmm pienso y pienso y no encuentro la respuesta...

La política, la política, que tanto cambia el discurso e igual no me lo como....

Besos Anti (de cariño)

Coblenza dijo...

Yo soy rebelde
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír

Yo soy rebelde
porque siempre sin razón
me negaron todo aquello que pedí
y me dieron solamente incomprensión

Y quisiera ser como el niño aquel
como el hombre aquel que es feliz
y quisiera dar lo que hay en mi
todo a cambio de una amistad
y soñar, y vivir
y olvidar el rencor
y cantar, y reír
y sentir solo amor

Yo soy rebelde
porque el mundo me ha hecho así
porque nadie me ha tratado con amor
porque nadie me ha querido nunca oír...


Tranquilo brother,

todo pasa, los minutos, las horas. Todo pasa.

De política? No. Mejor de música. Llega más.

Ahora mismo, vete para casa, y mírale los ojos a tus niños. Primero el mayor, y rememora sus primeros días. Luego vete a los ojos de tu segundo hijo, y vuelve al mismo ejercicio.

¿Qué ves?
Verdad? toda tu vida resumida en la inocencia de ellos. Todo tu capacidad de amor. Toda tu sabiduría doblada en papel de navidad para que ellos sepan que estás ahí. Qué estáis ahí.

Ese es el único amor, que no mira puntualizaciones determinadas. Es algo que tienes que vivir, para saber cuánto cuesta la vida.
Esos ojos inocentes azules como mil cielos, con la suave transparencia del amor siempre te sacan de cualquier dolor. De cualquier política sentimental.

Lo demás tómatelo con la ironía del desengaño -qué es la política sentimental-. Casi mejor.
Busca la transparencia.
Y borra cualquier atisbo de sombra.

Mientras creces, Antifaz.



Déjate de política sentimental. Anda.

Mil besos Antifaz.

Qué pases un buen fin de semana.

almudena dijo...

Se gane o se pierda, ya sea en la política personal, como en la profesional, la vida continua.
Eso es lo bueno, ese es el reto. Una nueva lucha, un nuevo castillo por conquistar aunque sea con frío en el corazón y las vestiduras hechas jirones.

La victoria de los vencedores zumba en los oídos en la medida en que nos permitamos escucharla.

Siempre nos quedan bellos paisajes por contemplar y nuevos colores por descubrir en ellos; melodías dulces que arropan el alma y caricias babosas que endulzan el vacío que nos deja la boca impregnada de amargura.

"Nunca el tiempo es perdido,
sólo un recodo más,
de nuestra vida
ávida de olvido"
( El Último de la Fila)

Elisa dijo...

¿Política sentimental?

¿Hay sentimientos en la política?

¿Hay política en los sentimientos?

A mí no me gusta la política activa, ya sabes cual es mi bandera. Me quedo con los sentimientos, ya sabes lo q le pasa al tiempo entre mis dedos...
Muy bonito
Un beso de Wendy

El antifaz dijo...

Canción con canción se paga. Para todas las que aparecísteis y para las que sólo os asomásteis. Ya lo dije: victoria o derrota es igual; y si estás borracho, mejor:

"Brindo por las mujeres que derrochan simpatia,
brindo por los que vuelven con las luces de otro dia.
Brindo porque recuerdo tu cuerpo, pero olvide tu cara,
brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada...

Brindo por el momento en que tu y yo nos conocimos
y por los corazones que se han roto en el camino.
Brindo por el recuerdo y tambien por el olvido,
brindo porque esta noche un amigo paga el vino...

Porque la vida es dura por el fin de la amargura,
Brindo porque me olvido los motivos porque brindo.
Brindo con lo que sea que caiga hoy en el vaso,
brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso...

Brindo por seguir queriendote toda la vida,
casi esta lleno el vaso con la sangre de otra herida.
Brindo con emocion pero tambien brindo con frialdad,
que la salud no falte a toda la humanidad...

Desde un rincon del mundo... brindo contigo...

Caiga quien caiga brindo sobre la luz de una vela,
toda la noche brindo y que la mañana venga.
No es un momento triste, ya que brindo con mis amigos,
brindo por el futuro con la noche de testigo...

Si alguna vez no brindo siquiera por tonterias,
Brindare consilencio por la fortuna perdida.
Brindare muy en serio por una vez en la vida."

Salud pa beber, dinero pa comprar vino, y amor pa que te lleve de vuelta a casa. Jajajaja !!!

manuel dijo...

F..., fuma y bebe que la vida es breve...esa es la mejor política...
Todas las demás o no son validas, o son discutibles.
En esta nuestra sociedad, nadie pierde, todos ganan...nadie reconoce sus pobrezas, sus miserias.

Ya me contarás que tal la romería...no ensucies mucho el agua...pasadlo bien.

El antifaz dijo...

Ahí llevas razón Manué. Ojú que castaña ma güena hemo cohío. Ma fartao que la piscina estuviera abierta.... Un abrazo desde la estantería de la cerveza del Mercadona.